Un psicoterapeuta familiar es un profesional de la salud, habitualmente
Psicólogo o Psiquiatra, que ha realizado una formación
específica en el área de la Psicoterapia. Esta
formación ha debido ser realizada en una institución
reconocida que certifique su competencia profesional teórico-práctica
y debe constar al menos de:
. Un
periodo mínimo de tres años en el postrado universitario
dedicado a la formación teórica, técnica
y clínica en Psicoterapia, que debe superar las seiscientas
horas didácticas.
. Haber realizado
al menos dos años de práctica profesional supervisada
con psicoterapeutas expertos.
. Haber
realizado actividades clínicas prácticas en instituciones
públicas o privadas de Salud Mental.
¿Cómo elegir al Psicoterapeuta
adecuado?
Como usuario, tiene usted pleno derecho a solicitar sus títulos
universitarios y acreditaciones que dan cuenta de su formación
en psicoterapia, supervisión y experiencia en el campo
terapéutico.
En las primeras entrevistas se deben especificar los honorarios,
el tiempo de duración de las sesiones, su frecuencia,
el método de trabajo, tiempo aproximado de duración
y, cuando sea oportuno, la necesidad o no de un tratamiento
complementario.
¿Cuándo
acudir a un Terapeuta?
Cuando así lo haya recomendado un profesional de la
salud o del ámbito educativo o social, y también
cuando la persona percibe una persistente sensación
de malestar o insatisfacción inmotivada. Los problemas
con el sueño, con la alimentación, con el rendimiento
escolar o profesional, consumo de drogas o problemas de relación
interpersonal a nivel familiar o social, pueden ser ejemplos
de motivo de consulta.
¿Qué
es la Psicoterapia Familiar?
La terapia familiar es un tratamiento científico de naturaleza
psicológica que promueve el cambio y el bienestar, a
través del trabajo con los miembros que componen la familia.
Se parte de la base de que la familia potencia las posibilidades
de cambio, y que cuando aparece un problema en el seno de una
familia, éste afecta a toda la familia en su conjunto
de una u otra manera. El terapeuta actúa como guía
para que la familia active sus propios recursos para el cambio.
La terapia familiar y de pareja desde su inicio pone el acento
fundamentalmente en las relaciones entre los miembros de la
familia. Actualmente la terapia familiar se utiliza en muy diversos
ámbitos: sociales, clínicos, judiciales, organizativos,
etc., espacios todos ellos en los que la familia y/o las relaciones
son el motivo de atención.
Aplicaciones
de la terapia familiar
La terapia familiar está
especialmente indicada en aquellos problemas derivados
de la relación entre los miembros de la familia:
adolescentes problemáticos, parejas que estén
atravesando una crisis, conflictos padres-hijos, problemas
de comportamiento en los niños, ... Más
específicamente en el tratamiento de ciertos problemas
la ayuda de la familia es imprescindible: en los trastornos
de alimentación, en las diferentes adicciones,
en diversas enfermedades físicas y mentales, en
las dificultades de pareja, en los abusos sexuales, en
los trastornos de personalidad, en las alteraciones de
conducta, etc.